1 marzo, 2026

Egresadas y egresados de Historia de la UADY analizan los retos de la disciplina.

Coloquio Historiadoras e Historiadores Egresados uady_120

En coloquio, analizan retos y formación profesional.

En el marco del Coloquio “Historiadoras e Historiadores Egresados de la Universidad Autónoma de Yucatán”, especialistas y profesionistas en Historia compartieron experiencias, trayectorias laborales y reflexiones en torno a los desafíos actuales de la disciplina, destacando la importancia de mantener una historia viva, socialmente útil y vinculada a las realidades contemporáneas.

Durante las mesas de diálogo, realizadas en la Facultad de Ciencias Antropológicas de nuestra casa de estudios, las y los participantes coincidieron en que la formación del historiador no se limita al aula, sino que requiere actualización constante, apertura interdisciplinaria y una clara vocación de servicio social.

En su intervención, Elena Sánchez Lara, egresada de la licenciatura en Historia y docente en distintos niveles educativos, compartió su recorrido profesional, desde la investigación histórica y la gestión cultural hasta la docencia en educación básica, media y superior, y subrayó que las oportunidades se construyen con esfuerzo y perseverancia.

“La oportunidad se busca y se trabaja. En cualquier carrera hay dificultades, pero lo importante es hacer de la historia algo vivo, activo y útil para las nuevas generaciones”, apuntó.

Relató además su experiencia en investigación, museografía, turismo cultural y educación, enfatizando que enseñar historia implica hacerla práctica y significativa para que permanezca en la memoria colectiva.

“Cuando un alumno me pregunta para qué sirve la historia, le digo que es la memoria de los pueblos y que con ella puede resolver su vida”, comentó.

Por su parte, Andrés Jesús Hernández Domínguez, licenciado en Historia y docente con más de una década de experiencia, reflexionó sobre la necesidad de complementar la formación disciplinar con herramientas pedagógicas.

“De nada sirve conocer la historia si no sabemos enseñarla. La profesionalización docente es clave para que la disciplina tenga impacto real”, dijo.

Hernández Domínguez señaló que el pensamiento crítico debe traducirse en habilidades aplicables al aula, a la gestión cultural y a otros espacios laborales, reconociendo que muchas de estas competencias se adquieren fuera de la licenciatura.

En tanto, Karla Guadalupe Castillo Canché compartió su trayectoria en docencia, trabajo comunitario, investigación y archivística, destacando el valor del trabajo de campo y la gestión de la información como áreas en las que las y los historiadores pueden incidir de manera directa en la vida pública.

“Nuestra formación crítica y analítica nos permite interpretar, organizar y dar sentido a la información, incluso dentro de la administración pública”.

Finalmente, el Dr. Edgar Santiago Pacheco ofreció una reflexión sobre la responsabilidad institucional en la formación de historiadores capaces de insertarse con éxito en la sociedad. “La historia sirve para hacernos mejores personas, pero también debemos aprender a vivir de ella. Nuestra disciplina debe demostrar su utilidad social”, señaló.

Destacó que el pensamiento crítico, la ética y la responsabilidad social son ejes fundamentales para la formación profesional, así como la necesidad de adaptar los planes de estudio a los cambios sociales, tecnológicos y laborales.

Este coloquio forma parte de la reflexión académica, la mejora continua de sus programas educativos y la formación de profesionistas capaces de llevar el conocimiento histórico a diversos ámbitos sociales, culturales y educativos.